miércoles, 3 de diciembre de 2008

DE LO MEJOR SOLO PARA TI


Desde hace ya muchos siglos viene existiendo el vino su creación fue netamente para los reyes como bebida alcohólica para ellos su preparación consistía en la fermentación de la uva.

Hoy en día eso ya quedo en el pasado el vino más que una bebida alcohólica es sinónimo del buen beber del buen gusto y del perfeccionamiento de las personas que toman un buen vino ellos saben de que les hablo.

Se ha conpravado que el vino tiene contenidos curativos que hacen bien al cuerpo que mejoran la circulación el sistema cardiaco reduce los triglicérios entre otras cosas del cuerpo sin duda de lo mejor de la naturaleza para ti .

No te quedes con la duda si tu todavía no has probado un buen vino no te pierdas de esta gran oportunidad sin duda no te arrepentirás su sabor y su textura de captaran desde el primer momento en el que lo pruebes.

LAS MIL AVENTURAS DEL VINO

Durante todo este tiempo investigando y tomando diferentes variedades de vinos entre argentinos, chilenos, españoles. He descubierto su gran sabor textura y su cuerpo nunca pensé que esta aventura tuviera fin y tampoco lo quisiera así al contrario siempre encontrare mas placeres en cada copa que me tomo.

Sea en malbec esta cepa es para un gusto mucho mas suave con taninos no tan marcados o un cabernet con mucha madera y cuerpo su sabor es mas marcado se siente el sabor de la madera muy sutilmente o tal vez un chardonay con aromas muy marcados ha frutos secos del campo.

La variedad es infinita y cada cepa que voy probando es como vivir una y mil aventuras de las cuales no quiero escapar sin duda experimentar con el vino es mas que tomarte una copa si no ir ha un nuevo mundo lleno de aromas sabores y sensaciones diferentes en tu paladar.

CATAS DE VINO CON SALVA DEL SAZ

Salva del Saz nos prepara una cata que pretende mostrar que en la tierra de sus ancestros, Cuenca, también saben hacer vinos, lejos de los tópicos sobre los vinos de La Mancha. A fe que lo consiguió por el nivel general que obtuvieron en cata a ciegas.

El vino ganador, el Finca Sandoval, demostró ser un Syrah con todas las de la ley, con una nariz compleja donde algunos vieron ahumados y brea, y otros, fruta negra, balsámica y mentolada. En boca resultó carnoso y cálido, aunque también áspero, astringente, lo que llevó a algunos a considerarlo aún un bebé.

Lo cierto es que, aun siendo todavía un bebé, obtuvo una puntuación media ponderada de 8,1, que es una puntuación más que respetable para los niveles de puntuación de esta peña excepto cuando perdemos el oremus.
La verdades es que este vino destacó claramente frente a los otros tres para la mayoría de catadores, cosa que no siempre ocurre en las catas de la peña.

CRÓNICA DE VINO EN VÍSPERA DE NAVIDAD

La navidad es un bonito periodo si vivimos bien en el primer mundo. No toda la gente tiene esa suerte. Una buena manera de beneficiarlos es compaginar ventas y solidaridad. La Navidad es un periodo comprendido del 1 de diciembre del 2008 al 8 de Enero del 2009..


La pasión es hacer vino, y también comprar l vino elegante y con personalidad. Pensamos que las dos cosas siempre van de la mano. Elegancia y personalidad, la alta costura en el vino. No se quiere vinos para una amplia mayoría, si no vino para una pequeña y selecta minoría sin duda también para nosotros.


CRÓNICAS DE VINOS

Hace bien poco leía en El País, suplemento Babelia de 12 de julio de 2008, un espléndido reportaje sobre las nuevas formas del relato breve en Hispanoamérica. Se trata de una de mis pasiones, que se perpetúa desde hace ya muchos años, con maestros como Horacio Quiroga, como Borges, como Rulfo, Bioy, Monterroso, Cortázar...

Entre la descripción de variados relatos breves y nuevos autores, surgía, de la mano de Toño Angulo, una definición de la crónica, con la que simpaticé de inmediato. Decía (p.6), que la crónica es "esa hija incestuosa de la historia y la literatura que es anterior al periodismo".

La crónica, que se podría definir, también, como una forma literaria unida a la narración del viaje y de aquello que te sucede en él, permite formas breves. Permite, aunque no lo exige, una buena documentación sobre aquello de lo que hablas y se adapta, además, a cualquier tipo de experiencia, se trate del descubrimiento de las fuentes de Nilo, de un viaje por el Túnez romano, de la entrada del primer occidental no converso en La Meca, de una excursión por la Borgoña o de un nuevo vino probado quién sabe donde.

Siempre he pensado que la crónica era la forma que mejor se adaptaba, con su acompañamiento gráfico, a la presentación del "blog" en pantalla.

Digamos que me la planteo como un aforismo ampliado (con E. Vila-Matas citando a Nicolás Gómez Dávila en El País de hoy, 20 de julio de 2008, p.2 de Cataluña): "escribir corto, para concluir antes de hastiar". Y en eso estamos: cuando sea mayor, quiero llegar a escribir algo, cortó y digno, que sea considerado una buena "crónica del vino y de la gastronomía".







martes, 2 de diciembre de 2008

UN VINO INOLVIDABLE

¿Quién no ha tomado un vino en su vida?, hasta mis 17 años no había probado trago alguno y ese día probé mi primer vino. Era un fin de semana cualquiera y mi grupo de amigos se preparaba par ir a una reunión, yo no quería ir porque no estaba tan animada que digamos.

En ese momento un amigo me dijo que me invitaría un vino con la condición de que saliera con todos esa noche, le dije que sí y el cumplió con lo prometido, compró un Santiago Queirolo y me entusiasmé con la idea de probar mi primer vino.

Todos ya juntos, nos dirigimos hacia la reunión. Al llegar ahí, los chicos comenzaron a sacar los tragos comprados y yo pedía a gritos mi vino; llegó la hora de abrir mi famoso vino y hora de probar mi primer trago. Al probar el primer sorbo lo sentí rico, agradable al paladar y sobre todo lo se sentía mucho el alcohol.

Al pasar una hora, empecé a sentir sueño, no podía divertirme como pensaba hacerlo esa noche, comencé a bostezar sin parar, poco a poco se me fueron bajando los ánimos y casi me quedaba dormida en la silla. No pude más con el sueño que me acaparaba y no dejaba que me divirtiera como quería. Finalmente me fui a mi casa y me quedé dormida como un bebé, sin dar tantas vueltas en la cama. Esa fue mi primera experiencia con el vino.

COLORADA COMO EL TINTO

Mi familia no es de consumir muchas bebidas alcohólicas, es decir, no cuento con un majestuoso bar en mi sala pero el vino nunca falta en mi casa; siendo mi papá de Pisco- Ica, su conocimiento en el tema de vinos es amplio. Sabe de muchos vinos, de calidad y diferencia, pero siempre prefirió el Borgoña: “ni muy dulce, ni muy seco”.

Mi primera experiencia con el vino fue en un almuerzo en mi casa, en compañía de mis padres, mi papá ofreció un borgoña de Tabernero antes de comer para abrir el apetito. Fue una sensación agradable, un dulcecito nada hostigante, suave, sencillo, en pocas palabras delicioso.

Muy rico pero tengo un pequeño problema, algo hereditario; el vino o cualquier bebida que contenga alguna dosis de alcohol hace que mis cachetes se pongan colorados con solo un vaso y con mas de uno, ya se imaginarán toda mi cara.

Ese día pedí una copita más, mi cara se puso totalmente roja, fui el centro de risas en mi casa, fue vergonzoso, mis familiares creían que me había afectado el licor pero no fue así, solo estaba colorada con el tinto.