

Hay, es cierto, centenares de ejemplos en el mundo que han alimentado estos mitos. Sin embargo cada vez encontramos mas rosados honestos (como dicen los franceses) y muy bien hechos. Nunca serán vinos cerebrales ni intelectuales. Van directamente a darnos placer. Nunca trascenderán, lo que nos da la oportunidad de disfrutar lo efímero.
Son muy versátiles en la mesa y acompañaran con solvencia una gran gama de platos, desde vegetales hasta carnes pasando por pescados y mariscos. El comodín perfecto para las caóticas mesas del chifa. El compañero ideal del piqueo veraniego.

Participamos en una interesante cata organizada por Barricas.com en la que probamos los siguientes vinos rosados:
- Lagarde Blanc de Noir 2005, Bodega Lagarde (Mendoza, Argentina): los vinos, como seres vivos que son, pasan por etapas. Este al comienzo estuvo muy cerrado en la nariz. Después nos dimos cuenta de que no era silencio sino sobriedad. Sutiles aromas de fresas y flores y un final con interesante toque amargo. En esta mezcla en partes iguales de malbec y pinot noir, David le gano a Goliat. Se impuso la delicadeza de pinot.
Armonías sugeridas: marmitako del Kapallaq, sushis con anguila del Matsuei o sashimi de atún de Máncora del Fusión. - Santa Digna Rosé de Cabernet Sauvignon 2005, Viña Torres (Curicó, Chile): los torres son muy serios y a raves de mundo nos da vinos de alta calidad como sus blancos del Penedés, el elegante Manso de Velasco de Chile o el Marimar Torres Estate Pinot Noir de California. El carácter vegetal de este Cabernet es inocultable, resaltando aromas a coliflor y pimientos son lo primero que resalta. En la boca nervioso, acuoso, con buen peso pero no muy equilibrado.
Armonías sugeridas: quiche de poro y espárragos, vegetales a la parrilla, salmón a la parrilla en Pescados Capitales o un dim sum en la calle Capón. - Paternita Banda Rosa 2003 Bodegas Paternita (Rioja, España): color salmón, nariz tímida, notas animales. En la boca algunas notas florales entremezcladas con aguijones agridulces. Garnacha y Viura.
- Cherub Rosé de Syrah 2006, Viña Montes (Colchagua, Chile): la botella, tapón y etiqueta pueden cautivar a algunos pero poner a la defensiva a los escépticos. Demasiado complaciente, demasiado bonita. Pero el vino le cerro la boca a mas de uno, empezando por mi. Fruta pura, acidez marcada pero noble, un final largo. Su grado alcohólico relativamente alto se atenúa manejando con rigor la temperatura de servicio. Dicen que se hace con uvas del mismo viñedo del Montes Alpha Syrah. (con tapa rosca)
Armonías Sugeridas: platos vietnamitas de O-Mei, atun a lo lomo saltado del Puerto Madero en Miraflores, arroz con lomo del Osaka o el chupe de camarones del Jose Antonio. - Crios Rose of Malbec 2006, Dominio del Plata (Mendoza, Argentina): este vino llego hace pocos años al mercado y causo sorpresa. Su etiqueta declaraba con descaro que rea un vino rosado ¡de malbec! Los tintocéntricos pensaron que era una herejía rebajar al noble y rudo malbec a un vinito de señoras distraídas. Los que lo probaron tuvieron que aceptar que estaban ante un producto muy atractivo. Este 2006 esta aun mejor que el 2005, con acidez más certera y sin atisbos de dulzor superfluo.
Armonías sugeridas: paté de conchas, Mouse de cangrejo, bresaola con arúgula y queso de cabra o una provoleta sazonada. Un todo terreno para un buen picnic. - Gran Feudo 2005, Julian Chivite (Navarra, España): Navarra tiene una gran tradición de vinos rosados y la producción de Chivite es de calidad, uy pareja y a veces notable. Este rosado de Garnacha sufrió una tal ves injusta comparación con sus congeneres movo mundistas mas expresivos, mas calidos, con mas sandunga.
Armonías Sugeridas: Paella de mariscos, risotto negro de Segundo, Muelle o los camarones a la parrila del Restaurante San Isidro.
Publicado por la revista "Etiqueta Negra"


























